miércoles, 18 de junio de 2008

RAJOY EN EL CENTRO DE BULGARIA

Terminó la entrevista citando, de manera bastante subida de tono, una frase de Wiston Churchill: "Un fanático es alguien que no puede cambiar de mentalidad y no sabe cambiar de tema". La realidad es que a Rajoy no se le puede acusar de ser fanático excepto de una cosa: del centrismo. O, dicho en cristiano, del poder.

Claro que poco a poco nos va explicando lo que es el centro, "no una ideología sino una actitud ante la vida". No sé si esta frase será suya propia o se la habrá prestado Arenas Movedizas, Javier. Sea como sea empìeza a resultar no sé si más patético o más revelador, que Mariano Rajoy no se le caiga de la boca la misma palabra de la que ha hecho Gallardón su santo y señal: el centrismo. A esto se le llama asumir el discurso del futuro y lo demás es música celestial. Pero parece ser que a Rajoy le cuesta reprimir el déspota que lleva dentro, ocupando todo él, cuando nos dice que episodios como el de Elorriaga "son cosas que pasan y es mejor olvidar". Es decir, que a Rajoy le importa una mierda lo que digan o puedan decir de él siempre y cuando no esté en sintonía con ese cariño y afecto que le han dispensado "tanta gente" que le ha pedido que siga, y que siga hasta el final, hasta volver a perder en 2012, se le olvidó decir.

Pero ya fuera de estrategias y palabrería, el único proyecto que tiene el déspota gallego, ojo no confundir con Fraga, para poder ganar unas elecciones es que la economía siga aprentando a los españoles hasta que logre la asfixia de la figura zapateril, un Zapatero que a las primeras de cambio, ¡y eso que está sin oposición!, se ha venido abajo y ha alcanzado ya tan pronto el estado de vaporiación gaseosa que caracterizó al Aznar del "Prestige", por ejemplo. A Zapatero sólo le falta decir que se aparecerá a los españoles cuando tenga soluciones bajo el brazo, y ya sería completa la simbiosis.

Aún así, y al margen de crisis y recesiones, estamos a miércoles y Rajoy va a agotar el plazo hasta el sábado para comunicar a los demás mortales su equipo. En este sentido solamente le falta anunciar que sus nombres los tiene en una libreta roja, ahora roja, la libreta azul era de Aznar, y ya se sabe. Yo siempre he dicho que Rajoy ha hederado lo peor del aznarismo empezando por su despotismo tardío, cuando ya el dedo era el único elemento aznarí que mandama más que el propio Aznar. Lo malo es que Rajoy ya traía de fábrica unas "virtudes" que lo adornan aún más, y es la traición sin pestañear a todo aquel que pueda alejarle de la posibilidad de seguir pegado a su poltrona.
Muchas cábalas se hacen del equipo rajoyista, faltaría más. Pero la cuestión es muy simple: o Rajoy hace un equipo lleno de fieles y mediocres, lo más probable; o Rajoy incluye algunos elementos en su equipo que han sido críticos con él, lo que haría ya el sovietismo en el PP una regla de estricta observancia, como en los monasterios. Porque ya me contarán qué esperanza le quedaría al PP si todos los que han sido críticos con Rajoy acaban integrados en su equipo. No es que a día de hoy tenga mucho futuro alguna alternativa en el partido, pero de esta manera ya sería el no ser decente y, además, parecerlo.

Me ha llamado la atención de que a 3 días de la KOMINTERN popular, uno de los asuntos que más preocupa al politburó genovés, es ¡la ponencia sobre matrimonios homosexuales!. La doctrina de Rajoy, ya se sabe, lo que digan los jueces, pero cuando un partido ha presentado un recurso contra el matrimonio gay, no puede, en su congreso de ideas, recordad como lo repiten muchos farsantes peperos, no debatir esta cuestión. Porque si, precisamente, no se debate uno de los puntos más conflictivos y que más alejan al PP de esa ansiada, como muchas veces necesaria, modernidad, pues que baje Dios y lo vea.
Pero así es el PP de Rajoy, donde están presentado mucha más resistencia a que se apruebe el matrimonio gay a que se pongan las bases para rogar al PNVo CIU que les concedan un baile.

martes, 17 de junio de 2008

EL HONOR DEL HONORABLE

Aunque para un gran número de políticos les parezca mentira, la democracia también tiene honor. Y una democracia donde se produce una sentencia judicial en clave política, poco puede honrar a su sociedad. Claro que a Gallardón la dignidad democrática de España le importa bastante poco tirando a nada. La prueba la tenemos cuando lleva a los tribunales al locutor más crítico con él con la intención de silenciarlo, de meterle el miedo en el cuerpo, aún a sabiendas que esto con Federico era pinchar en hueso. Pero siempre quedará la satisfación de haberle ganado un pulso al periodista tanto en su partido-puñalada trapera de todos a Federico- como en los tribunales, en primera instancia. Y qué decir de la felicidad que ha regalado entre PIRSA y demás satélites rajoyistas que vistiéndose de moderados y portavoces de una nueva derecha moderna intentan disumular si inanidad intelectual y su moral prostituida.

Yo no creo que la libertad de expresión en España esté en peligro, es que directamente siempre ha estado supeditada a ciertos intereses que han prevalecido muy por encima de, muchas veces, la verdad. Claro que tú puedes decir lo que piensas, criticar lo que quieras, denunciar lo que te afecte, pero las consecuencias que se deriben de ello es un gallo de otro cantar que, no pocas veces, hace de ser temerarios y suicidas denunciar o luchar por la verdad cuando está en contra de algún poder fáctico o, simplemente, de algún tipo de poder. Eso de Juana de Arco es algo que no se estila, precisamente, en nuestro país.

Pero lo preterido por Gallardón con su querella a Federico Jimenez Losantos no es tanto el apuñalar la libertad de expresión que le resulta incómoda como el demostrar a su mayor enemigo que es él, y no Federico, quien manda en el PP y quien va a mandar mucho más. Ayer mismo Rajoy respaldó a su alcalde cuando en más de una ocasión, y durante la pasada legislatura, le pidió a Gallardón que retirase la querella contra Federico. Por supuesto Gallardón le engañó más de una y más de dos veces, algo que ya es costumbre en los recibes de Mariano. Pero ahora las cosas han cambiado, y lo han hecho de tal manera que hasta Esperanza Aguirre dejó tirado a Federico en el juicio recién celebrado. ¿Qué se puede esperar de este PP búlgaro hoy, gallardonita mañana?, realmente nada, por lo menos nada bueno.

Uno cuando se detiene a observar los mensajes y las declaraciones de todos los dirigentes, o su mayoría, en los últimos meses, se da cuenta de que el Partido Popular ha sido atrapado por una ansiedad monstruosa de ganar las elecciones al precio que sea, como si de golpe se hubiese despertado una ambición febril que ha hecho derrumbarse a muchos pilares que creíamos que aún sosténían el PP. Pero con esto del PP va a pasar como con Zapatero y sus diputados: cuando llegue el juicio de la historia, cuando la responsabilidad llame a su presencia, nadie podrá ser declarado inocente, ya sea por acción o por omisión. Es verdad que el principal culpable de que Gallardón llegue a ver cumplido el sueño de su vida es Aznar, que antepuso su mujer a España, pero después de Aznar la culpa la tiene Rajoy. Quizás algún día nos explique por qué ha pasado de rechazar su inclusión en las listas al parlamento, a brindarle en bandeja de plata el partido al alcalde madrileño.

De todos modos no hay que ser injustos, y no es, repito, Gallardón el peor del PP. Es el más descarado, sí, pero no el peor. Ahora, sin embargo, lo que toca repetir como loritos de feria es lo del derecho al honor por encima de todo, que dicen los del PP mientras se dan golpes de pecho. Claro que para este PP el honor es, ante todo, el centrismo, sin centro no hay honor. Pero, ¿dónde estaba el honor cuando Almodovar acusó al PP de intento de golpe de estado?, ¿dónde estuvo el honor del PP cuando Moratinos acusó a Aznar, al que le deben todo, de promover golpes de estado en el extranjero?, ¿dónde estuvo el honor del PP cuando los titiriteros paseaban pancartas con las caras de todos los populares y la palabra asesinos debajo?.

En fin, hay tantísimos ejemplos del "honor" popular centristamente entendido, que podríamos dedicarle un monográfico a ello. Si en su día, por entonces, cualquier político del PP hubiese hablado del honor, de su honor, les habríamos creído, pero a día de hoy el problema es que ya nadie puede creer demasiado en el PP, y ya si nos habla de honor, para qué contar. El honor del honorable, ya se sabe.

lunes, 16 de junio de 2008

LA DERECHA NUNCA HA EXISTIDO EN ESPAÑA

Desde que Rajoy decició destapar el tarro de sus esencias y mostar a todo el mundo lo miserable que puede llegar a ser, tanto política como personalmente, está Ruíz Gallardón que no cabe en sí de gozo. No de ambición, que eso siempre ha sido galáctica, sino de gozo, porque el ahora alcalde de Madrid nunca lo tuvo tan claro para llegar a asaltar el Partido Popular.

Y así va como los antiguos turroneros no de pueblo en pueblo sino de entrevista en entrevista dejándose escuchar a quien quiera escucharlo. Porque, desde luego, es para leer una y otra vez la perla semanal que nos ha dejado en su entrevista al afimar que el PP no es de derechas. ¡Que el PP no es de derechas! y lo dice ahora, en el 2008, después de que los españoles llevemos desde 1975 creyendo que el Partido Popular representaba a la derecha española. Claro que muchos dirán que no hay que tomar en serio a este traidor eterno, porque toda su carrera política ha sido una traición tras otra siempre que ha podido, pero la cuestión es que desde Génova 13 han asumido como propio el discurso gallardonita y ahora que por fin ha desvelado el misterio de la corona podrá dormir en paz su compatriota Javier Arenas que por lo que parece se resiste como gato panza arriba a significarse demasiado con Rajoy. Porque Arenas apoyará a Rajoy con toda la pasión que su cinismo incombustible le pueda dar, pero ahora, si Rajoy se cae, que se caerá sin duda alguna, no va a ser él la siguiente ficha del efecto dominó. En esto, hay que reconocerlo, es Javier un maestro sin igual, no por casualidad le llamó Felipe Gónzalez "arenas movedizas". De todos modos aún así no podemos olvidar que Arenas es una criatura de Aznar, aunque el andaluz lo niegue antes y después de que cante el gallo.

Pero el problema del PP no es que sea de centro o sea de derechas, el problema del PP es la clase dirigente que a día de hoy lo puebla, con escasas excepciones, y que no son mucho mejores que los que pueblan el partido socialista. Claro que tanto Rajoy, como Gallardón, como Basagoiti, confían en que la crisis haga el trabajo sucio que ellos no pueden lograr por las buenas, y es que las gente les vote a ellos por encima de lo que son. Si Zapatero se ve incapaz de gestionar la crisis, que no va a ser capaz, solamente queda Mariano Rajoy como el último refugio de tantísimos ciudadanos que por encima de la dignidad, de España y de la libertad, les importa su bolsillo y poder llegar a fin de mes. Rajoy se aferra a esto como a un clavo ardiendo para advertirnos, después de 2 elecciones perdidas, "que sabe como ganar las elecciones", "que tiene la fórmula necesaria". ¿Cuál es esa fórmula que no pudo aplicar hace bien poco y que ahora sí podría aplicar?, pues una crisis económica que se lleve por delante a toda la sociedad y al gobierno zapateril. En esto compartiría ideología con Felipe González, cuando en un viaje a China se quedó prendado de gato negro, gato blanco, lo importante es que caze ratones. Para Rajoy, sea por activa, sea por pasiva, lo importante es llegar al poder.

Pero quizás en lo que dice Gallardón exista algo de verdad, y a día de hoy el PP no sea esa derecha liberal que adoptó Aznar como fórmula esencial para llegar en 1996 al poder. Qué duda cabe que de aquellos principios, apenas queda nada, y de la mayoría de su legado se avergüenzan hoy todos aquellos que se llaman centristas. Es más, cuanto más centrista más asco le tienen al legado aznarí.
Dicen algunos, como una evidente cara durísima, que Aznar fue un político totalitario que si no llegó al estatus de Mussolini, como mínimo, fue porque no le dejaron, pero que ahí tenemos a la persona enloquecida de soberbia apenas disfrutada la mayoría absoluta de 183 diputados. Siendo esto discutible, la realidad es que el Partido Popular de 1990 en adelante se articulaba en torno a una ideales y a unos valores que unían a todo un grupo de políticos, algunos muy diversos entre sí, aparte de la mano de hierro del presidente.
Pero a Aznar nunca se le ocurrió decir después de dos derrotas que iba a seguir por el bien de su partido y de su país. Es más, a Aznar nunca se le ocurrió decir que quienes no estuvieran de acuerdo con sus maneras que se fueran a otro partido. Es más, a Aznar nunca se le ocurrió traicionar a Gregorio Ordóñez. A Rajoy, a falta de Ordóñez, tuvo a San Gil. Y, desde luego, a Aznar no le llevaron los avales en cajas cerradas como si fuesen cestas de navidad, con lacito. Puede ser que Aznar fuese más duro en las formas, pero las miserias que se han visto con Rajoy y sus tics autoratarios y déspotas no tienen nada que envidiar a los posibles que cometiese Aznar en el partido y en el gobierno ya con mayoría absoluta. Rajoy, lo único que tiene de absoluto es la derrota, como su compadre Arenas. Por eso, quizás, se entienden tan bien.

Gallardón asaltará el PP y, visto lo visto, el PP se dejará. Solamente saldrá Esperanza Aguirre a intentar frenar a Gallardón, pero ya será demasiado tarde. Todo el aparato del partido, todo lo que salga de Valencia, va a ir encaminado a la posterior gloria y caudillaje del alcalde de Madrid. La pregunta es, ¿pagará el tributo al presidente de honor del PP dejando a su mujer como alcaldesa?. Sinceramente a día de hoy la vileza no es una opción posible dentro del PP sino un imperativo casi moral. Que nadie lo descarte.

viernes, 13 de junio de 2008

DE LA MOCIÓN DE CENSURA A LA PUÑALADA AVIESA

Ya es viernes y la huelga sigue adelante. Parece ser que este gobierno zapateril no tiene prisa en poner fin al colapso ya más que palpable, y más que lo será si esto sigue así, que se puede sentir con claridad tanto en los comercios, como en las gasolineras, como en la vida cotidiana de los españoles. Y, por si faltara algo, ayer aparece Feijoó respaldando al presidente de los armadores de Vigo que hizo un alegato pasional a favor de la violencia contra el gobierno. Esta es la oposición del Partido Popular, algo que cuando hablan es mejor que callen y cuando callan no se sabe si pedirles que hablen. Claro, que siempre estarán los vasallos rajoyistas alabando las bondades de Rajoy y la contudencia casi artítistica en la oposición de Soraya, con argumentos que dan más risa que pena cuando no más pena que risa.

La cuestión es que tal y como están las cosas, y tal y como está gestionando el gobierno la huelga, peor imposible, si en España existiera un Partido Popular como el de Aznar en el 93, por ejemplo, Zapatero estaría ya contra las cuerdas y, probablemente, con una moción de censura en marcha. Porque es probable que si el PP presentase una moción de censura se perdiese, pero esto sería lo de menos, siendo lo realmente importante la actuación de la oposición censurando a un gobierno incompetente y mentiroso hasta la médula, y dando a conocer a los ciudadanos su alternativa y sus soluciones para una huelga que ya empieza a ser insoportable por parte del grueso social.

Pero claro que el PP no está ahora para mociones de censura, porque demasiado trabajo tiene Mariano Rajoy en dar puñaladas aviesas, precisamente, al sector más decente del PP, sector que parece ser que aún no se ha dado cuenta que mientras esté Rajoy en el partido ellos sobran. Si no que se lo pregunten a Carmelo Barrio, que después de la patada a María San Gil no comprendió que Rajoy es de todo menos fiable, y no tuvo otra cosa que hacer que llamarle para comunicarle que iba a presentarse como candidato al PP vasco y lo iba a anunciar en una rueda de prensa. Lógicamente media hora antes de la comparecencia de Carmelo, Génova 13 emitió un comunicado dando a conocer la buena nueva del alumbramiento del candidato de conseso en la comunidad vasca ¡que no era Carmelo!... sino Basagoiti.

Lo mejor de todo, claro está, es cuando el candidato de Génova dice eso de que buscará el consenso, que caben todos, que nadie sobra... prueba inequívoca de que lo que sobra es su candidatura. En esto como Mariano, la misma canción, cuando lo que realmente pasa es que tienen mala conciencia e intentan maquillar la fechoría con buenas palabras. Claro que a Rajoy le sale medio bien regalando puestos y cargos a todos, pero no sé yo si muchos populares de la comunidad vasca van a tragar con esta candidatura por la espalda de Mariano Rajoy. Aunque bueno, siempre se podrán dar con un canto en los dientes de que no haya sido Alonso, que tampoco es muy diferente a Basagoiti pero suena peor.

El fondo de todo esto, la parte realmente lamentable, es el cambio, las fisuras, la traición a los muertos y a los valores, que ha emprendido el PP vasco como en su día hizo el PSE, con la defenestración de Redondo Terreros, exactamente lo mismo que ha hecho Rajoy con María San Gil. Y es que esta historia ya nos la conocemos.
Muchos nos asombrábamos que fuese Jaúregui un ferviente defensor de la rendición ante la ETA, del diálogo con Batasuna, cuando ha sido perseguido y objetivo de toda la banda abetzale. Por no hablar de Eduardo Madina, en silla de ruedas por culpa de un atentado pero llamando en su blog terrorista a Ángel Acebes mientras defendía el diálogo con los terroristas. Pues bien, ya estamos viendo que esta indignidad, que esta traición a todo y a todos empezando por uno mismo, no es cosa exclusiva del PSOE sino que también existe ya en este PP que Rajoy está creando y que no lo va a conocer ni la madre que lo parió, padre en este caso, padre aznarí que asiste mudo y callado a la deriva institucional e ideológica del que antaño fue su mansión faraónica donde pastoreó como quiso sin que nadie le tosiera, con el final que todos sabemos y que ahora estamos pagando.

Rajoy no es que cambie principios por poder, sino que cambia principios por pura autosatisfacción, en una exibición de onanismo que se plasma en la perversión ética, moral, ideológica y ya hasta personal de Mariano Rajoy. Y esto es un cáncer que se extiende por todo el partido reflejándose de la manera más cruda allí donde ser miembro del Partido Popular no es un "chollo", que así le llama Rajoy a la política, sino una lucha por la libertad, por España y por unos valores que se acaban pagando, muy asiduamente, o con la propia vida o con una vida rodeada de escoltas y miedo que no es, precisamente, el sueño de todo ciudadano. Pues bien, ahora gracias a Rajoy en la comunidad vasca ya solamente quedarán héroes sueltos, no un partido que honraba a la memoria de Miguel Ángel Blanco, que total ya está enterrado y además Rajoy lo dará por amortizado. Siempre quedará, claro está, en esto de la cuestión nacional UPyD, con su referente inevitable de Rosa Díez. Pero es tan trsite ver como ha sido precisamente el PP quien ha vendido por nada a Miguel Ángel Blanco, a Gregorio Ordónez y a todas las víctimas que han caido por defender las siglas del PP, que si muchos de los silentes y desaparecidos tuvieran un poco de decencia y de decoro, además de vergüenza y del sentido de la responsabilidad, saldrían de su mutismo para echar a Rajoy y a toda su banda de palmeros a la calle. Es, como mínimo, lo que se merecen. Pero que nadie dude que Bulgaria será un clamor al líder omnipotente y onmipresente, en las derrotas claro, que es Mariano Rajoy.

jueves, 12 de junio de 2008

EL SUEÑO DE MARIANO

No siempre las cosas llegan cuando uno más las necesita, si no que se lo digan a Rajoy que debe de estar lamentándose todos estos días porque esta huelga radical y salvaje no se hubiese producido a un mes o unas semanas antes de las elecciones. Y es normal, porque la única esperanza que le queda al déspota gallego, ojo no confundir con Fraga, es alguna catástrofe de tipo económico que lleve al PP en volandas al poder después de todas las fechorías que ha perpretado y consentido desde unos meses a esta parte el siempre discutido líder del Partido Popular.

No obstante, se le nota a Rajoy feliz y tranquilo, ahora que sabe que Bulgaria será un paseo militar donde le lloverán rosas y claveles en cada metro cuadrado que pise. Jamás se habrá visto un ejercicido de cinismo colectivo más acomparsado que los vitores que recibirá Rajoy por los mismos que dentro de año, o año y medio, lo echarán a patadas siempre en nombre de la nómina que verán amenazada a perder.
Lo mejor de todo, no obstante, es la inicial disposición de Rajoy para integrar a todos, porque nadie sobra en el PP, incluso los que han sido detractores míos, como Juan Costa o Esperanza Aguirre. Yo no sé si esto sería más un ejercicio de estupidez política o de candidez personal, pero sea como sea sería algo bastante chocante que personas como la lideresa o Juan Costa estuviesen incluídos en las listas de alguien que le invitó a una a irse del partido y ha torpededado al otro todo lo que ha podido, eso sí, siempre sin dar la cara. No es, precisamente, Rajoy un político valiente.

Claro que en política cosas peores se han visto, y quien nos dice que es imposible ver a Esperanza y Gallardón bajo un mismo techo personal, el de Rajoy. La cuestión es que si ya sobreviven a duras penas en un mismo partido, ya en una estructura destinada a servir a Rajoy, porque Rajoy solamente quiere a los demás para que le sirvan, la convivencia sería bastante difícil. Aunque, visto de otro modo, tal vez muchos piensen que estar dentro de la organización del partido sea un aval importante para suceder a Mariano dentro de poco tiempo. También puede ser, y no debe descartarse, que la situación económica se torne tan insufrible que Rajoy tenga posibilidades reales de ganar las elecciones y decida llegar hasta el final.

Sea como sea, nadie puede negar que tal y como está el patio España necesita una alternativa real y solvente a un zapaterismo que a los pocos meses de refrendarse en las urnas está ya ciertamente bastante quemado. Esta huelga de los camioneros amenaza con llevarse por delante todo el tinglado político del PSOE que no pudo derrotar Rajoy en 4 años. Pero, como decía, España necesita una oposición preparada y coherente para empezar a gobernar si las cosas se tuercen mucho y las elecciones se anticipan. Es verdad que esto es hilar demasiado fino, y más depués de hacer celebrado unas elecciones hace escasos meses, pero como la inutilidad de Zapatero es algo más que una leyenda urbana, si las cosas vienen mal dadas la magnitud del desastre que se montará será tal que no quedará más remedio que una salida electoral como vía de escape. Pero, insisto, esto ya es hilar demasiado fino.

Empero, también puede ser que las aguas vuelvan lentamente a su cauce y que Zapatero acabe teniendo suerte y conservando una cierta tranquilidad social que le permita seguir en sus sueños zapateriles. En este caso que nadie dude de que la situación interna del PP se empezará a pudrir de una manera que ni Soraya ni su bola de cristal podrán detener. Por el momento hay 3 elecciones a la vista que serán, muchos lo desean así, la tumba definitiva de Rajoy, un político perdedor que se resiste a abandonar la poltrona con uñas y dientes. Gallegas, vascas y europeas, mal pintan para Rajoy, aún en el caso de que la economía siga dando reveses al optimismo antropológico zapateril. Feijoó no hay quien lo trague, en el PP vasco puede arder troya, y en las europeas hay muchos esperándolas para decirle a Mariano, para recordarle, que la mayoría de los votantes del PP no lo quieren.

En fin, tiempos convulsos corren para Zapatero y para los españoles, pero por mucho que Rajoy ya desfile hacia Bulgaria con las tropas aseadas y entonando la melodia del vencedor, haría bien en recordárse a sí mismo, aunque fuese calladamente, que poco mérito tiene una victoria donde uno es juez y parte y, además, no lucha contra nadie.

miércoles, 11 de junio de 2008

COLAPSO INSTITUCIONAL

Ya se sabe que cuando va en demasía el cántaro a la fuente, éste se acaba rompiendo. Y pronto se le ha roto a este nuevo gobierno zapateril que acaba de salir de las urnas y ya está colapsado al nivel de una dictadura bananera de décadas de vida, maleada, sin palabras ni soluciones para los problemas de sus ciudadanos. Lo que se está viviendo con la huelga del transporte no es, solamente, una actitud de los huelguistas que ya empieza a rayar en lo golpista, sino la ineficacia absoluta e insufrible de un ejecutivo que ha vivido durante 4 años de la herencia y la inercia de la política y que ahora que le estalla en sus manos los frutos que el mismo Zapatero fue sembrando, no sabe ni por dónde salir ni, lo que es peor, como defender el bienestar social y la seguridad ciudadana.

Es evidente que los camioneros tienen todo el derecho a manifestar sus quejas y a exigir soluciones al problema de que a muchos no les sale rentable trabajar. Pero digamos que los huelguistas han sobrepasado su derecho de huelga para empezar a atentar contra derechos fundamentales de los ciudadanos y poner en cuarentena a las fuerzas de seguridad del estado, que asisten impávidas a la demostración de fuerza de los huelguistas que saben, y muy bien, que el gobierno no quiere abrir el teledirario con la guardia civil repartiendo palos a diestro y siniestro.
Pero por mucho que Zapatero esté desaparecido y la ministra de fomento llegue a punto que resulta incomprensible su permanencia en el ministerio, si esto sigue así algún día más, el panorama social será tan crítico que la inicial huelga del transporte puede convertirse en una huelga general de manera pasiva o en un enfrentamiento campal entre los huelguistas y los ciudadanos que no tenemos que ser los que paguemos las consecuencias.

Menos mal, eso sí, que tenemos a Mariano Rajoy dispuesto a solucionar los desperfectos de la negra tormenta que ya asola nuestras vidas de españoles, pues hay que reconocer que en una democracia es tranquilizador que ante un gobierno tan inepto, tan ineficaz y tan peligroso como el de Zapatero, tengamos una oposición preparada, unida y con las ideas muy claras para consolar a los españoles que asisten desesperados a la inacción de las institucionas gubernamentales. Ahí tenemos, por ejemplo, a Soraya, denunciando que el gobierno nos va a subir la inflación. Por no hablar de Rajoy, que está exahusto de hacer oposición a Zapatero. Quien le iba a decir al PP que pocos meses después de las generales, iba a tener al recién formado gobierno contra las cuerdas de una manera tan espectacular.

Bueno, vale, es verdad que ni siquiera la oposición está ni se le espera, pero por lo menos sería bonito que el Partido Popular hubiese existido y existiese en estos momentos de caos donde nadie sabe muy bien a qué agarrarse. Por lo menos, cuando el felipismo saqueaba España y alcanzaba una tasa de paro del 23% enfrente existía una oposición que explicaba sus políticas y sus soluciones. Esto, por lo menos, daba un punto de esperanza a muchos de que algún día la situación podría cambiar, y no pudrirse eternamente. Pero ahora es distinto. Con el país al borde del colapso por el pulso de unos caminoneros, con un gobierno desaparecido no por cobardía, que también, sino por manifiesta incompetencia, también tenemos a una oposición ensimismada en sí misma y autoadorándose con el fondo búlgaro de Valencia como protector de pantalla rajoyesca.

Qué habremos hecho para merecernos a Zapatero, decían muchos hace 4 años. Pues bien, como todo lo que puede empeorar, empeora, ahora podemos decir, sin temor a exagerar, qué habremos hecho para merecernos a Zapatero y Rajoy.

lunes, 9 de junio de 2008

LIDER NATURAL, SIN CONSERVANTES NI COLORANTES

Aún no ha pasado el cónclave soviético de Valencia, y ya están hablando todos del congreso que debe producirse en el 2011 para nombrar candidato a la presidencia del gobierno por parte del PP. Prueba inequívoca de que aquí todos sabemos que a Mariano Rajoy le quedan pocos telediarios, y muchos, incluído Costa, en vez de quemarse innecesariamente en Valencia prefieren nadar y guardar la ropa para dar el salto en el supuesto congreso del 2011, y es que ya se sabe, quien desembarca en Normandía no desfila en París, aunque esta Normandía popular tengo muy poco de desembarque. Y veremos a ver si el déspota gallego, ojo no hablo de Fraga, no se inventa alguna "rajoyada" para eludir ese supuesto, soñado, deseado y pasional congreso del 2011.

Por si acaso, ya ha dado el pistoletazo de salida Alberto Ruiz Gallardón en su entrevista dominical de "el Mundo", pues aunque ahora es lo mejor para el PP y para España que Rajoy sea presidente de mi partido y del gobierno, en el 2011 se eligirá al líder "natural" del PP para encabezar el asalto al poder monclovita. Adviértase como afirma que Rajoy así salga de Valencia investido césar eterno de la derecha, en el 2011 no va a haber más remedio que elegir a Gallardón como cabeza electoral. No es hilar muy fino, es que más claro, agua.

No obstante, ya está Rajoy ayudando poco a poco a labrarse el mármol de su lápida política al seguir ejecutando esa gira por provincias que está dejando un legado horroroso por el cual, seguramente, se le recordará al eterno gallego perdedor, que perdía y perdía una y otra vez pero no quería irse. En esto es normal que Arenas apoye a Rajoy hasta con su vida, hasta la muerte le falta decir, ya sabemos todos que el cacique andaluz comparte con el déspota gallego la afición común de perder unas elecciones tras otras. Y eso que Javier nos dijo a todos que se iría de la política cuando Aznar se fuese, y ahí está, no en su casa precisamente, ya se sabe que cuando los amigos nos piden que no nos vayamos, uno no puede ser cruel y despiadado y... hay que quedarse. Lógicamente hablo de Arenas, no de Aznar.
Pero decir precisamente en Cataluña que el PP debe dialogar con todos para mejorar los resultados en los dominios del PSC, no se sabe si es una muestra de ingenuidad voluntaria o de estulticia autoinducida.
Ahora resulta que ha descubierto Mariano que para que su partido gane votos en Cataluña, tiene que dialogar con aquellos que firmaron el pacto del Tinell; o si no con aquellos que firmaron ante notario que no pactarían con el PP. En resumen, con todas las fuerzas de Cataluña que están, con la excepción de Ciudadanos, con el objetivo irrenunciable de separarse de España. Pues bien, con estos tiene que dialogar Mariano Rajoy. Yo supongo que, después de esto, Vidal Cuadras dirá públicamente que no avala a Mariano porque ya ha dejado clara su postura respecto a Cataluña, en particular, a su idea de España en general. Malo sería que a estas alturas nos fallase también el símbolo irreductible de Vidal Cuadras.

Aún así, Rajoy podrá respirar en su ocaso político tranquilo porque sabe que Costa no se va a presentar. A fin de cuentas siempre es agradable tener una muerte política pausada y apta para fumar un puro mientras se saborea.
Arenas dice que después del congreso de Valencia saldrá un PP mucho más fuerte y un Rajoy mucho más líder. Pues bien, ya sabemos que hasta Arenas sabe que será al revés. Después de Valencia vendrá una etapa donde las turbulencias, las conspiraciones y la lenta pero inevitable muerte de Rajoy, hará del Partido Popular un partido con el riesgo más que evidente y más que real de caer con su propio enterrador, sin que la culpa en el caso de que llegase eso a suceder, la tenga por completo el enterrador rajoyesco.

Hace bien Costa en no presentarse, hace bien Esperanza en pasar de Valencia. Todos parecen dispuestos a entregar Valencia a Rajoy a cambio de prepararse para la inevitable y desgarradora lucha del 2011. Lo que pasa es que mientras estarán 3 elecciones y 2 años, 3 podríamos decir, que harán que la legislatura actual sea la más corta en oposición de toda la historia de la democracia. Y esto, precisamente, en el momento más crítico del zapaterismo naciente, es decir, el momento justo donde o Zapatero es frenado en el 2012 o el zapaterismo pasará a la historia ya con vistas de propiedad exclusiva del futuro, más que negro, de todos los españoles.